viernes, 3 de octubre de 2008

El cristal se volvió gris

Ayer era jueves y hoy es viernes.
Toda la noche pensando en ti.
¿Cuándo vas a venir?
Mi corazón empieza a sufrir.

Han llegado las gotas de lluvia y
con ellas, el cristal se empapó.
Se escurren tus dedos de mis manos.
Te desvaneces y caes al suelo.

El dolor consume a nuestra agonía.
Los lloros saltan al vacío de la noche.
Tu falda se empapa con las flores,
que caen del cielo como algodones.

No se como expresar tanta rabia.
Una furia escondida en mi pecho
quiere escapar de este mal recuerdo.

Lágrimas de sangre que recorren
una vida desmenuzada por el fuego.
Las llamas se convierten en rosas.
Vuelan, y vuelan como mariposas.

La fachada de tu rostro es insolente.
Refleja una oscuridad impotente.
No puedo hacer nada por salvarte.
Refúgiate en mis besos y escaparemos.

La nostalgia enjauló a mi corazón.
Tu momento llegó y se evaporó.
Calma y deseos para nuestra vida
que se esfuma como una mala noticia.

Aún no he escrito nuestro amor.
Una luz se oculta en nuestra vida.
Tus gemidos producen cosquillas.
El bostezo de tu mirada me acaricia.