LOS COLORES VUELVEN A SURGIR, NOS RODEAN, NOS MIRAN, NOS HABLAN. SON INFINITOS y HABITAN CUALQUIER ESPACIO. ELLOS TIENEN PODERES MÁGICOS Y LOGRAN QUE NUESTRAS EMOCIONES PALPEN LO DESCONOCIDO.
Incluso desde lo alto. Veo algo distinto. La fascinación por lo impredecible. Lo inadecuado al mundo que vives.
Siempre supe que era especial. Algo inaudito, distinto. Anormal, artilugio divino. Insólito, preciso, capaz de volar.
Extravagante momento que me viste nacer. Ahora soy un logro más. Una máquina de fuerza descomunal.
De garras puntiagudas y feroces, de cuello marroncillo y plumaje vivito, coco blanco, encabezando el pensamiento.
Ventanales oblicuos de telescopio lunar, para ver lo que otros no pueden mirar. La cercanía del mundo a un simple cabeceo, un pequeño y leve movimiento de mi cuello.
En mis cristales se esconde la magia, buscada por muchos y enterrada, el color brillante esconde esperanza, y la templanza me denomina, que soy águila.
Uno, dos y tres; las puertas se abren. El camello don Gregorio es el primero. El tarzán de la selva le sigue. No camines. Vuela águila imperial, huye comadreja. Ten cuidado, ave de presa; pingüino que se va a helar de calor, el frío. Me hace falta frío, sino me liquido. Me evaporo como un pollo frito. El tigre pinturero se pinta de amarillo. Las rayas se las ha comido el cocodrilo. La serpiente doña Jineta es una bocazas. No calla su pico ni debajo agua, dirás bocas, es una bocas, se come hasta las gaviotas. Don morito con turbante blanco y narizón. La nariz tiene roja, un monito le quitó el calzón. Dos perritos, chihuahuas y un gatito. Pobrecitos en celito, quieren hacer el amorcito. Barquito gigante de papel y madera podrida. Contramaestre, almirante y subteniente. Felipe dile a papaíto que traiga un martillito. El barquito no aguantará las embestidas, de don señor Elefante, celoso con su elefanta. Doña Josefa sólo tiene ojitos para sus hijitos. Mil y uno más, animalitos quedan por pasar. El corazón del barco yace apunto de zarpar. Lluvia de fuerza tórrida y penetrante locura. Sacudidas de prepotencia y navío a la deriva. Plis, plas, un toque para ti, una coz para atrás. Una gacela muy chulesca y una jirafa herida. Un ciempiés en la madera, divisando tierra. A buen puerto llegamos, ¡dejen pasooooooo! El viejo adormilado quiere ser el primero, en cazar moscas para su esclavo. (Lagarto) El garlito se le enredó en los párpados. Un viejazo feo y mal educado, precipitado. Cayendo, ¿No querías ser el primero? Tropiezo, cabezazo en el cogote opuesto. ¡Llama a las puertas!, ábrete sésamo. Animalejos y animaluchos corriendo. Nueva estancia, nueva vida, el delirio. La felicidad de las cosas se encuentra. El destino se reencontró a si mismo. FRANK - 05/02/2010 - DRO
Donde no existen las palabras, allí reside mi alma. La vida se acomoda en el sofá de casa. El viejo jarrón enamoró a las margaritas secas. Su mirada tenue y débil, no quiso decir adiós. Las lágrimas secaban la tinta de la pluma. El papel sacudió su ira, cerrándote la puerta. Ya no puedes escribir, tus ojos se fueron a dormir. Pero tu corazón aún late, pudiendo ser tú mismo. FRANK - 06/10/2009 - DRO
Maryam era una mujer hermosa, dulce, sociable, comprometida con su familia y sus amigos. Cierto día se le presentó por sorpresa una enigmática criatura, un Ángel del Paraíso, afirmándole que había sido la elegida. La elegida para que engendrara al Salvador de los hombres, al mísmisimo Hijo de Dios. La noticia, por la sorpresa y las habladurias populares, le cayó a la mujer como un jarro de agua fría, pues ya le alertaban de que su primogénito, tarde o temprano, debería morir por la humanidad... estaba escrito.(Texto en latín basado en el poema, "Jesus Dulcis memoria" de Bernardo de Claraval, el poema medieval "Salve Mundi Salutare" y algunos versículos del Antiguo Testamento.)
Fili Mariae virginis, ¡Salve, mundi salutareSalve, Jesu care! Verum templum Dei...Salve, latus Salvatoris, Patet vis amorisRedemptor mundi, Illustra faciem tuamMírame bien, sola ante ti.Dame un porque, ¡quiere vivir!Piedra angular, limbo ancestral...Agreste alud, ¡rasgas mi fe!Suave rencor, que jamás descansa.Busca en tu red, y veras quien manda.Grande, grande, desatada virtud, insana.¿Dónde escondes, esa ilusa pasión que hilvanas?Oh, nunca jamás, ¡¡¡claudicaré - (Renunciaré)!!!Dentro tengo un gran dolor, sepultado que fuerteme grita: ¡Lucha a muerte y sálvalo, de la iramaldita, que ellos suplican!Jesu, decus angelicumIn aure dulce canticumSumma banignitasSalus, via, vita¡Óyeme bien!, te hago saber...Que peleare, por su lealtadSi he de romper, mi devoción,Quebrantare, la “ley” por Él.Ruego ante Vos el perdón de su almaHaz de mi ser el mártir que ansias...¡Grande, grande!, desafío a la cruz,que aguarda...Ese cáliz, nunca salpicara sus lanzas...In tremenda mortis horaVeni, Jesu, absque mora.
¿Recuerdas cuando te tuve en lo alto de la colina? Tuvimos nuestros cuchillos preparados, estaban tan afilados, como cuando estábamos enamorados. Dios nos juntó, para tomar nuestras drogas, quemar nuestro dinero, nuestras casas, esperando a que el fuego se propagase.
Pero a veces el odio no es suficiente para convertirlo todo en cenizas. Juntos como uno sólo, contra todos los demás rompiendo nuestras alas chocando nuestros corazones.
Ahora estamos corriendo alrededor del mundo, corriendo, huyendo. Estamos corriendo al borde del mundo, pero no sé si el mundo acabará hoy.
No tuve elección, borré el recuerdo de nuestra familia. Te permito decir adiós, con labios llenos de dinamita. Y todo el mundo nos dio la espalda porque sabían cuando nos abrazaríamos el uno al otro, que seríamos algo fatal. Caímos en las manos equivocadas.
Pero a veces el odio no es suficiente para convertirlo todo en cenizas. Juntos como uno sólo, contra todos los demás rompiendo nuestras alas chocando nuestros corazones.
Estamos corriendo alrededor del mundo, corriendo, huyendo. Estamos corriendo al borde del mundo, pero no sé si el mundo acabará hoy.
No busco la muerte busco la destrucción hasta en la muerte, vemos destrucción.
Estamos corriendo al borde del mundo, corriendo, huyendo. Estamos corriendo al borde del mundo, pero no sé si el mundo acabará hoy.
Puedo ver un nuevo comienzo en un lugar detrás del sol, pero nunca podremos alcanzarlo por muy rápido que corramos. Letra Bryan Warner (Marilyn Manson) Traducción y Adaptación: Frank.