viernes, 5 de septiembre de 2008

Esta, ya no es mi tierra

El susurro del viento llegó y
las nubes empezaron a caminar.
El verde valle se oscureció
trayendo consigo desolación.

La savia de la tierra perenne
ha llegado con la brisa ecuestre.
Nevada estaban mis tierras y
ahora están pulidas de tristeza.

El verdor del bosque habla.
Aullando sobre las plantas.
Las aves recogen sus nidos y
marchan sobre el horizonte

Estas se miran de reojo.
Palpan una vida desierta.
Exclaman con sus picos.
Esta, ya no es mi tierra.