LOS COLORES VUELVEN A SURGIR, NOS RODEAN, NOS MIRAN, NOS HABLAN. SON INFINITOS y HABITAN CUALQUIER ESPACIO. ELLOS TIENEN PODERES MÁGICOS Y LOGRAN QUE NUESTRAS EMOCIONES PALPEN LO DESCONOCIDO.
No me digas lo que debo de hacer, mira como tengo mi piel, arrugada, insensible, ya no quiero sufrir más.
Todas las mañanas cuando despierto, desayuno como una loca, almuerzo como si me fuera la vida en ello, ceno con desconcierto en mi cuerpo.
Cuando mis dedos no pueden más, realizan el mismo gesto de siempre, por arte de magia me hacen vomitar.
Así estoy yo, que padezco de amor, ellas que están allí en frente, me dicen que estoy mejorando.
Pero yo se que algo anda mal, mi espejo quiere mostrarme la irrealidad, yo únicamente veo algo que no es real.
Veo la realidad gracias a mi pajarito. que su jaula habita, amarillento. Algún día dejará de ser mi compañía, volará para buscar su propia sabiduría.
Maldito espejo que pones cara bonita, y cuando me doy la vuelta me amargas la existencia.
Una piedra te vas a comer, sucumbirás a las caricias producidas por mi ego, caricias adolescentes llenas de odio. ----------------------------------------------- ACTO 2 - Inocente adolescencia:
Tan inocente y tan pulcra, tan débil e insegura, así estoy yo que soy tu marioneta.
El maltrato psicológico que tengo, es algo en lo que debo profundizar. No estoy bien, vivo de milagro.
Deberé aprovechar cada momento viva. Necesito tu ayuda, ayúdame frágil momento, siémbrame de rosas sonrojadas.
Apenas 18 años crearon mi vientre, mi hijo desapareció por mi culpa, ya no soy la misma, sino me ayudas mi vida no tiene sentido. ----------------------------------------------- ACTO 3 - Solitario tormento:
Ha sido el colmo, una mañana invernal, mis venas claman la ida artificial, no quiero marchar, pero no puedo más.
Solitario tormento que me acaricia, la ventana abrí para ver mi futuro. Pero no quiero saltar; esto no es vida. Debes hacerlo, sino tu vida no cambiará. ----------------------------------------------- ACTO 4 - La soledad hizo estragos:
Tú novio abandonó tu corazón, tú hijo marchó con dolor, la anorexia sembró desolación, el espejo rompió el amor. ----------------------------------------------- ACTO 5 - A la mañana siguiente:
Una mano que vino de no se donde. Las ruedas de la camilla avanzan, yo misma viajaba desconcertada.
La sanidad salva mi adolescencia, mis arrugas se convertirán en belleza, y tú pagarás el dolor de mi pena.
He sacado fuerzas de donde no las había, para alejar el mal que me cobija. Vete ya, déjame, allí tienes la puerta, ábrela, no pegues portazos, la salida te espera. Será posible, ni mis dedos quieren cogerte. El cerebro que tengo tan recóndito y pacífico se ha dejado la piel para escribirles algo. Incluso de la desgana, del dolor y la pena se sacan cosas buenas. El amor a la poesía. Lápiz azul con líneas doradas en el exterior, envíame algún mensajito para recuperarme. Tráeme copitos de nieve, los de la navidad; cubre mi piel de un manto blanco y azul. Ponme dos ramas de abeto en mis manos. dos circulitos redondos para mis ojos y una nariz postiza en forma de zanahoria.
Mi otro yo:
Has visto Francisco; has podido escribir, incluso con el dolor a tus espaldas. Por un instante te has olvidado de todo. Has sacado esa vena artística para crear. Para hacer de lo imposible, lo posible. Con una palabra creas maravillas; con una sonrisa alegras a cualquiera y con tu corazón enamoras a la desdicha.
¿Por qué sufrimos tanto? La vida ha manchado mi rostro. La decadencia produjo desolación; el viento abochornado trajo dolor, sus penas las guardé en mi cajita, azul celeste enterrada entre piedras. Las flores y lirios de colores, se recuperan de una pronta guerra. Las hermanadas nubes me miran, desfallecen por la rabia contenida; cambios de ráfagas hacia el sur, las lluvias no tardarán en llegar.
Eres parte de mi caminar. camina conmigo, no te vuelvas, no te detengas a mirar el pasado Confía en el presente prematuro. Alcanza mi mano, apriétala fuerte. Siente como mis abrazos llegan. Déjame oler tu aliento a hierbabuena. Es muy tarde ya para arrepentirse. Quisiste avanzar y aquí estás, junto a mí.
La vida cambia a pasos agigantados. Aún recuerdo cuando era un angelito durmiendo sobre el regazo de mí hada. Allí la vida era tan fácil, tan ingenuo yo.
Quería ser un hombre de provecho. y mira en lo que me convierto: Un trotamundos de pensamiento. Un vagabundo pobre y mísero.
Ahora llegado a este instante de dolor. Hecho tierra de por medio. Debo olvidar. Un escritor que anda con el pie izquierdo, que se tropieza con el ángel en su lecho.
En un morral he guardado antiguos deseos. Aquellos que quise olvidar y no pude. Ahora los entierro en mis ojos cristalinos para echarlos a volar cuando llegue el viento.
Hoy estoy como el frío. triste y apagado. Sin ganas de nada. Ni siquiera de mirarte. Tan sólo olvídame. Olvida que existí. Aparentas el invierno, semidesnudo y blanco. Hojas escarchadas traspasan mi ventana. El fuego nos calienta. Ellos esconden sus uñas, mis gatos me acurrucan.
Mi almohada mancha dolor. Las nubes detrás de la ventana, sus caricias acarician mi piel.
Mis ojos llaman al atardecer. Mis pestañas claman tristeza. La vida es una luna solitaria.
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ACTO 1 - Sueños que no existen:
El viento llora consternado; mis ojos sienten su pálpito, su leve brisa me conmueve, para soñar lo no soñado.
Sueños que no se vivir. Aún no he encontrado tu elixir, un brebaje para desenamorarme. De esta, una noche tan delirante.
Un destino dibujado. Sin retorno. Sin vuelta al presente. Atrapado. Tus sueños son una cárcel de cristal. Ya no hay vuelta atrás.
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ACTO 2 - Sutileza de leves movimientos:
Leves e incandescentes. Profundidad correosa inflamatoria. Movimiento intranquilo y huérfano. Mis ojos no encuentran el camino.
ACTO 3 - Sueños de princesa:
Viajando por el subsuelo, a través de campos blancos. Los claveles claros son rosas. Los tulipanes son mariposas.
Cristalitos en mis anteojos, de colores alegres y tristes. llorosos y calmados, allí la mar escribe su llanto. ACTO 4 - Zig-zag:
De oro se colorea. Paseando en zig-zag. Aún no te he encontrado. Mi hermano yace adormilado.
El viento es una promesa. Aquel árbol sello nuestro amor. Debajo de la tierra, la luna está desierta.
En zig-zag, por un campo trigal. Zig-zag, amanecida mi tierra, correteando por tus sentidos, buscando la llave para despertar. ACTO 5 - Lloros color púrpura:
De tanto llorar me voy a vaciar. Lágrimas ensangrentadas; dolor en mi pecho, dolor en mi corazón. Un rapto, una pérdida, sueña que sueña.
Mi hermano se ha marchado. O lo han secuestrado. Mis ojos lloran desconsolados. ¿Alguien puede salvarlo?
Mi vida acaba en este momento. Su voz escucho en mis sueños. Debo sobrevivir, seguir luchando. Seguir buscando lo más preciado. ACTO 6 - Enayla:
Enayla - ¿Por qué lloras princesa de cuento? Princesa - Mi hermano ha desaparecido. Enayla - Tú hermano aún vive dentro de ti. Sueña con su corazón y lo encontrarás.
Enayla - Si miras a través de tu espejo. Verás que el mundo que habitas es irreal. Sueños que se apoderaron de tu vida. Sueños que atraparon a tu sonrisa.
Princesa - Desapareces de mi vida presente. Apareces en un mundo que ya ha pasado. Unas velas acompañan tu ida. Un fracaso nos da la bienvenida.
Princesa - ¿Cómo puedo encontrar a mi hermano? Enayla - Sólo duerme, deja que tu mente sueñe. Cierra tus ojos y da tres pasos al frente. Duerme, duerme y encontrarás la suerte. ACTO 7 - Mis lágrimas se han evaporado
La mañana apenas comienza. Los gallos llevan su canto. La luna blanca se ha marchado, sus chillidos eran un escándalo.
Mi reloj marca las horas. acurrucado en la niebla. Espesa y frecuentada de odio. Lagañas malacostumbradas. La arboleda espumosa traspasa las rejas de esta cárcel mísera. Devuélveme la libertad. Un mal sueño, gran desconcierto. Mi corazón gime desorientado. Una lanza me han clavado. Una vida gemela me han quitado. Mis lágrimas se han evaporado. ACTO 8 - ¿Realidad o fantasía?
Samuel:
Seduciendo lo extraño. Un busto encima de mi mirada. La libertad trae fragancias. ¿Por qué estoy sano y salvo?
En un agujero negro he caído. Mis manos nadan cual pececillo. Dejando atrás la torre mar muerta. Buscando la libertad. Por fin luz.
Princesa:
Nuestro cariño te ha salvado. Mis sentidos te han encontrado. Yacías dormilucho en mi regazo. cual gatito mimoso y acurrucado.
Los copos de nieve me han ayudado. Caían y se derretían sobre mis manos. Sus miradas me hablaban, allí estabas.
Agazapado sobre mis sueños pasados. Yo los guardé en un cajón de mimbre. Encontré la llave extraviada, que un ángel me guardó en su nostalgia.
Samuel:
¿Realidad o fantasía?
Princesa:
Ninguna de las dos, solo es amor. Amor que no encontraba la salida. Caricias que vivían perdidas. Perdidas de cariño y alegría.
Samuel:
Oscuridad no me oscurezcas más. Mezclare la paz con armonía. Alegría sin fantasía, imposible. Alegría, fantasía y humildad. Todas van juntas, como uña y carne. La vida es una, disfrútala. No la dejes escapar. Consiéntela.
Sabor envolvente en mis labios. Aroma natural a chocolate. Dulzura arquitectónica. Dibújame un monumento colosal, dónde yo sea tu rey, y tú mi dulce. Sabor a chocolate, sabor inquietante. una droga que me envenena y nace constantemente de tu corazón. Son tus besos sabor amargo, chocolate oscuro, azúcar y cacao. Tus besos son una droga de amor. Una droga con sabor a chocolate.
Desde mi ventana veo el tiovivo. La noria contemplo desde la azotea. Mi café expulsa sus sentidos. Una noche para mirar de reojo. A la derecha, bailarinas de antaño. A la izquierda fotos en blanco y negro. Mi mente ya está un poco perturbada. No se lo que digo, mi café me acompaña.
¿Te acuerdas cuando nos escapábamos de casa? Aún me acuerdo de niña cuando miraba el mar. Mi hermana pequeña sujetaba mi mano izquierda. Siempre la misma delicadeza por parte de ella. Cuando mamá nos regañaba, salíamos a correr, atravesábamos enormes bosques de arboleda pinar. Que tiempos aquellos; bonitos y a la vez melancólicos. Ahora somos luces, auroras que desaparecen. Luces de invierno que se desvanecen en la oscuridad. Mi hermana falleció hace varios años. Yo aún vivo. Florecíamos como uña y carne, ahora desaparezco. Desfallezco, no sin dejar antes un recuerdo. Una postal de nuestras miradas, mirando al mar. Las luces de otoño:
¿Te acuerdas cuando mirábamos la luna? Ahora estamos escondidas en la oscuridad. Nuestros fuegos amarillos y anaranjados, alumbran a esas almas que viven en armonía.