
Hablarte de amor es como subir al cielo y tirarse en picado sintiendo el éxtasis del viento en mis mejillas. Ese cosquilleo es como el meloso y tácito beso que un día me regalaste cuando aún éramos pequeños. Quiero amarte y sentir el cálido abrazo de tu piel, amarte como nunca nadie lo ha hecho, sentir que los dos somos una única flor que florece cuando la luna nos habla de amor. Con su jugo me alimento, con tus besuqueos engraso mi cuerpo, con tus labios me lleno por dentro, de caricias y un buen sustento.
Soy poeta de tú mirada, de tus ojos bordados en seda, de cualquier sonrisa entreabierta, de tu barbita entrecortada, del manto que cubre tus caricias, del osito que te acompaña, coloreándote de naranja. Yo volveré y lanzaré un beso al aire, recubierto de miel con sabor a chocolate. Sí, te extraño y no lo niego; hablarte de amor es el deseo más hermoso que tiene mi corazón en este momento.