domingo, 18 de octubre de 2009

Vampiria - 3 Parte

Recuerdos del ayer:

Mi cuerpo descansaba pues.
Tras un día bastante ajetreado.
Una noche de una constante mudez.
Estremecimiento de mi lucidez.

Sueños profundos de lóbrega sustancia.
Volviendo a una realidad transpuesta.
Teatralidad y vivencias en mi altar.
Momentos inocuos, difíciles de palpar.
1 Sueño:

Comenzaba a correr descalza.
Mi corazón sentía desesperación.
El bosque atrapaba mi alma.
Tan endeble capaz de caer.
Sumisa del miedo y del poder.

Robles con manos del Edén.
Miradas conquistando mi sostén.
Chillidos provocados por un ente.
Incógnita difícil de comprender.

Un miedo que se retrae a la compasión.
Yo veo ante mí, tristeza y desolación.
Una dulce mujer, un triste dolor.
Una chica engañada por el amor.

Saliendo de este bosque maldito.
Apareciendo un siniestro castillo.
Las paredes desvirgan a mí enfermedad.
Dejándome patidifusa, sin poder entrar.

La luna me observa cuando camino.
Llamando al ventanal del caserón.
Las arañas besan mi cosquilleo.
Aterrándose de mi fiel escudero.
2 Sueño:

De pronto caigo en el abismo.
Desgracia sumida sobre mis entrañas.
Despierto, pero no soy yo la que habla.
Es mi interior, mi corazón desconcierta a mi alma.
Mis colmillos dan la bienvenida a una nueva dama.

¿Qué es lo que tengo?
¿Porqué mi cuerpo habla por dentro?
Se que todo lo que me atormenta no es real.
Aunque mis cambios son difíciles de ocultar.

Debo descubrir porque mi corazón llora.
Encontrar la solución de mis desconciertos.
¿Por qué vienen a mí todos estos sufrimientos?
Todas las inquietudes. ¿Porqué tener miedo?
Yo, Interior:

Susurros desde el profundo desconcierto invernal.
Los helechos congelaron tu larga venida.
Ahora eres inmortal, doncella de tez deslucida.
Clareada ninfa, inquietante talante decrépita.

jueves, 15 de octubre de 2009

Vampiria - 2 Parte

Mi cuerpo está cambiando.
Mi cara se blanquea pálidamente.
Mezclándose con un azul muy frío.

Acontecimientos dentro de mí.
Locura de cambios repentinos.
Dureza de mi corazón acongojado.
Orquídeas debilitadas por el miedo
suspirando susurros de terciopelo.

Mis uñas rasgan la seda del averno.
Esta me atrapa, no me deja salir al exterior.
Se acurruca en mi cuello y me hace daño.
Mi propia morada me atrapa asfixiándome.

Atormentada en la crueldad del crepúsculo lunar.
Un soplo de aire fresco se acerca silencioso.
Un vidrio candente está sospechando.
Unos cristales traumatizados se van agrietando.

Las lágrimas recorren mi pecho, observando el ambiente.
Unas miradas me observan constantemente.
Los aullidos de los lobos me producen consternación.
Merodeando por una escena ambiental muy llamativa.
oscura, silenciosa, fúnebre, pulcramente obsoleta.

Este anochecer yace extraño.
Patitieso está mi núcleo, mi sangre ha empezado a cambiar.
Alguien me murmura que voy a traspasar los límites de la verdad.
Una diva ha nacido, elegante y escultural.

martes, 13 de octubre de 2009

Vampiria - 1 Parte

Despertada en la noche. Muy agitada.
En su rostro se apreciaba el temor.
Sábanas empapadas con el sudor.

Vestía un camisón transparente.
Su cuerpo lucía un pecho apuesto.
Unas curvas temidas por su señor.

Descendía por escaleras de cristal.
Linda figura, perfilándose al bajar.
Su rostro inquietado por el atardecer.

Una noche oscura en su averno de tristeza.
Desconfianza hechizada por su mente.
Una mirada reflejándose en el espejo.

Alterada por el vidrio transparente.
Unos ojos sangrantes explotan de ansiedad.
Sus labios dibujan un ambiente violento.

Tenebrosa dama con tez clara y cejas acortadas.
Un sujetador sosteniendo un busto lujurioso.
Una piel venenosa suavizada por el viento.

sábado, 10 de octubre de 2009

Hermano de la vida

De mortíferas garras
que aniquilan tu sed,
así vistes en días amarillos,
con largo turbante de flores
y semillas, dándote los honores.

¿Has visto mis girasoles?
¿Viste su parecido contigo?
Ellos quieren sentir tu jugo,
ser parte de un estímulo pulcro.

Serafín de alas baldadas en carmín,
con revoloteos constantes,
quisiste picotear en sus semillas,
amarillas claras, medio negruras,
y la sabia de el, te repelió alto.

Dejando de mariposear constantes,
vaivenes de plumajes veloces.
Quedaste parado en viento aparte.
Murmurando precoces piares al aire.

Cansadas tus alas de paladar seco,
marchando en sosiego hacia atrás.
Despídete de tu preciado manjar.
Hermano sol, ni le dijo adiós.


-Los girasoles a destiempo-

Te veo como un hermano menor.
Sois gemelos, pero no lo sabéis.
Porque ojos no tenéis.

Ya os pusisteis de negro satén,
con el rostro pintado oscuro.
Vuestras hijas se secaron.
Porque agosto las sucumbió.


-Dueño de todo-

Porque sin mí no hay flor,
Ni vida alrededor.
Ni agua para beber.
Ni flores de color.

Porque sin agua, no hay sol.
Me extingo y os morís todos.
Ni calor para seduciros.
Ni frío para derretiros.

Sin mí, la vida no vive.
Ni va en tren de carbón.
Ahora soy un manjar.
En la noche, tu desolación.

jueves, 8 de octubre de 2009

Espiral

Porque el momento buscado, no existe.
A través de vueltas de aires.
Remolinos en molinos, tiovivos.
Volcán de lava que yace abierta.
Una raja en sangre que espera,
ser cortada y bajar de la montaña.
Retomando a su paso a cenicienta,
en su baile, mano a mano, dando vueltas.
Requiebros de álgidos reencuentros.
Entre tú y yo, su príncipe y la princesa.
El mareo de no acabar nunca lo que quiero.
Ser alguien en este mundo incierto.
Espiral de espigas de trigos maduros,
creando señales en campos campechanos.
Espiral de fuegos en campos quemados.
Mirando desgracias vestidas de roja.
Roja espina que das vueltas y me mareas.
La vida es una voltereta, hoy estás allí,
y mañana no eres nadie; ni te das cuenta.

domingo, 4 de octubre de 2009

Azul

Praderas de azul carmesí,
tras el cristalino perpetuo,
mirando que soy sencilla,
una gota de vida, una más.

La pasividad de mis dedos,
agasajando al azul astral.
Espacial, cósmico provocar,
de pubertad, lejana y tardía.

Tallando al ríalo del río.
Una más para forjarnos,
y derivar en mar abierto.
bebiendo tierra a nuestro paso.

Azul, con su larga cola,
alimentada de llovizna,
inspirada en la palabra, paz
tranquilizadora, y fugaz.

Óyeme, estoy aquí.
Quiero ser parte de ti.
No quiero ser olvidada.
Ni agua derramada.

Azul, nostálgica alegre,
sensible, de renombre.
Ojala la gloria llueva.
Agua y me lleve con ella.